Estabas tan machacada que solo buscabas una salida... cerraste los ojos y empezaste a correr, sin sentido, sin rumbo ni camino... y ahora yaces ahí, rota, cansada, amada... reprimiéndote. Te quema el pecho, la cabeza da vueltas... parece todo tan claro...
¿Arriesgas?
No hay comentarios:
Publicar un comentario