Cause everything is never as it seems... ♪.. ♫

28.1.10

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Empiezo a abrir los ojos y me doy cuenta. Mentiras. Vivo en una Gran Mentira.
Sigo abriendolos, ya casi puedo verlo todo con claridad, pero me da miedo. Los vuelvo a cerrar.

Tal vez sea mejor asi, mentir y que me mientan, que me oculten la verdad, pero que no deformen mi realidad...

23.1.10

Aversión.. Odiar sigue siendo un sentimiento.

 
Cuando te marches de mi cabeza, que lo harás, ya no quedará nada... Solo la esperanza, la esperanza de que nunca vuelvas a entrar.

Hasta entonces imposibilitaré tus movimientos, destrozaré tus estrategias y te cegaré de la misma manera con la que tú lo hiciste.


Márchate con la misma facilidad con la que entraste... Por favor.


19.


15.1.10

Somos ella, Tú, y yo...

Volvió a ocurrir,
ese Déjà vu que se cuela en mi mente,
entre tiempo y tiempo,
entre risas y abrazos,
te quieros y llantos...

Es como si de repente viviese la misma historia, pero con protagonistas diferentes.
Esa historia en la que Él soy yo y ella es Él.
Dolce ironía cuando somos el mismo, mirando dos caminos diferentes, ambos inescrutables, inalcanzables por su propia naturaleza. Senderos vírgenes por los que ansiamos caminar.


Despertar.
El agua calma mi sobresalto, apaga mi fuego y me devuelve la paz que transmito al acariciar su superficie, haciendome a mi misma acto de presencia, demostrándome que no quedé atrapada en ese pensamiento.

Me sumergo hasta que tapono mis oídos. Su canción se escucha lenta, lejana, distorsionada... Aun así perfecta. Bajo el agua es canto de sirenas que, acompañando a esta pobre barca en su deriva, poco a poco la guía de nuevo hasta la superficie, donde la realidad abofetea en la cara, donde la ilusión no existe, donde los sueños tan sólo duran 4 minutos y medio de canción.

Casi resbalo al volver a poner los pies en su sitio.
No quiero toallas, el agua ya forma parte de mí. Sus gotas son pequeños mini-yos en movimiento queriendo fluir, invitándote a recorrerlos para descubrir...

Me siento en el tejado. No siento frío. De mi mente recupero el calor de ese último abrazo. Te siento tan cerca... Quizás demasiado.

Ese aroma...
Tu sonrisa...
Esas muecas...
Esos ágiles movimientos, ese torso...
Tus manos...


- ¿Juegas?
- ... ¿Qué...?


Esa chispa pícara y atrayente en su mirada que se combina con el más leve movimiento de sus comisuras me invitan a salir del trance...

Hay más gente con nosotros en la sala.

11.1.10

¿Algo que decir...?

Tus pocas ganas de luchar aumentan las mías. ¿Y eras tú el que me hablaba de cobardías...?
Encárate con la vida, no abandones el terreno de juego. No le dejes ganar. Que no te venza el enemigo, alíate con él.

¿Qué era, cuestión de honor?

Egoísta.

Cada lágrima es una bala en mi cabeza, sí, en la mía. ¿Cuántas balas hacen falta para romper tu silencio?, ¿Con cuántas devolverte a la vida? Si tan sólo supiera el por qué...

A menudo me planteo el que pudiera ser yo tu último motivo. Esas palabras que jamás pronunciaste, que jamás quise escuchar y ahora ansío. ¿Dónde están?

Me auto convencí de que seguías vivo, me auto convencí de que lo que me dijeron era verdad aunque algo dentro de mí lo rehuyera una y otra vez. Hasta que exigí cartas sobre la mesa. Fue entonces cuando no me hizo falta auto convencerme de que todo era mentira.

Si antes no entendía, ahora me siento aún más perdida. Pero solo hay una cosa que tengo clara... Si algún día me canso, seguiré andando hasta que alguien presione el gatillo por mí.



Y lo peor de todo es que sigo recordando el último día que te vi... Y sigo escuchando aquel sonido en mi mente. ¿Por qué el 25, por qué no el 26...?