La diferencia entre sexo y amor es que el amor no se manifiesta en el ansia de acostarse con alguien, si no en el deseo de saber que esa persona será la ultima que veas al dormirte y la primera al despertar...
Pero mientras haya fuerzas externas que lo impidan, los soñadores tendremos que conformarnos con ver que esa persona es la primera que vemos al dormir y que tristemente se marcha al amanecer...
Solo hasta que volvamos a soñar...
Sin embargo, el amor tarde o temprano conduce el deseo hacia el placer de la carne.
Ese ansia ferviente de calmar la sed de nuestro cuerpo con el de nuestro compañero, esa forma de sellar en cuerpo todo un repertorio de sentimientos y emociones inexplicables con palabras.
Esa fusión, dos cuerpos y dos almas que se manifiestan entre sabanas y lo celebran en el último segundo.
Ese último aliento…
Quien lo haya experimentado sabrá de qué hablo... Pero por mucha "experiencia" que se tenga, cuando algo falla en el amor y se decide romper esa unión cuerpos-almas, los nuestros quedan desprotegidos, aturdidos. No entienden a la razón en su mayoría de casos, por eso es que personas de vida alegre no conocen el verdadero sentimiento, no experimentan las mismas emociones, solo el placer por el placer y luego lo ponen bonito... decorándolo con palabras y frases que ni ellos entienden.
Para los conocedores de esto que expongo seguro se habrán sentido aturdidos ante la llegada de otro amor, o se habrán preguntado, si comparasen las experiencias, ¿Sería todo igual, o sería como empezar de cero, como sentirse virgen otra vez?
Personalmente, al sacar a empujones el amor de mi vida, éste retornó a mí, pero no de la mano de la misma persona.
Soy capaz de sentir cada caricia como la primera, cada mirada como única… conmoverme como si nunca lo hubiese hecho.
Soy capaz de sentir cada caricia como la primera, cada mirada como única… conmoverme como si nunca lo hubiese hecho.
Hoy por hoy, me siento virgen otra vez.
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