Cause everything is never as it seems... ♪.. ♫

17.7.11

Las cartas han hablado

Y te preguntas ¿qué fue de esos críos jugando a las cartas en la playa?. Demasiados recuerdos, pero al fin encuentras lo que buscabas.

"Verano 2006, Agosto, 24ºC. Dudabas, pero jugaste. Cruce de miradas. Todo fluye. Primer amor de verano. Burguers, helados, chapuzones, cine, ascensoresportalespaseosdemadrugadamatones, juego... Vuelta, dudas. Amigos para siempre."

***

Son las ocho de la mañana, apenas has dormido tres horas y media porque anoche cumpliste con tu espíritu de insomniolienta barra fiestera. Vas en camino de la playa y ni el traqueteo monótono y ronroneante del coche consigue mantener tus ojos cerrados.
Y piensas, ¿cuántos kilómetros desde casa a la playa habrás podido recorrerte desde que eras una cría hasta ahora? Llevas años y años haciendo el mismo viaje en la misma época del año, pero este año es diferente. Ya lo era hace otros dos atrás.

Cada centímetro de esa pequeña ciudad costera encierra un recuerdo tan fuerte que con solo recordarlo, revive. Cada helado despierta ese sabor dulce y adictivo típico de la adolescencia. Cada grano de arena y cada gota del mar recopilan información de una gran historia que nunca acabará. No si seguimos vivos.

Y recuerdas.

"Corriendo por las rocas, nadando hasta lo hondo, haciendo carreras hasta las boyas, encontronazos con matones, huyendo de la policía, bebiendo en la madrugada de una fiesta deportiva, paseos a pie por la carretera, gamberradas varias, besos prohibidos en lugares prohibidos, conversaciones con extraños, paseos en coche con extraños, juegos y más juegos, las cartas..."

- Eramos jóvenes, invencibles e inmortales, o al menos eso nos parecía. Yo era  hermosa y, poderosa e insidiosamente, atractiva, y eso gustaba.



Qué tierno fue el momento del reencuentro. Ya era algo habitual salir corriendo y abrazaros nada más veros. Les echabas de menos, a todos y cada uno de ellos.

Era fin de semana, y no te quedabas por mucho tiempo. Lo vivido en uno o dos largos meses de verano tendrías que resumirlos en tan solo un día. Así que decidisteis disfrutar y estar tranquilos, en parte porque no daba tiempo de organizar una buena fiesta, en parte quizás porque habríais entendido que tarde o temprano llegaría este momento, el momento de crecer. 

Pero no, con ellos, en aquella ciudad y sobre todo en aquella época del año, era fácil revivir ciertos momentos atrás. Y eso pasó.


- Había cierto juego al que nos gustaba jugar de pequeños con las cartas. Era una tontería, pero entonces nos reíamos. La cosa era, que conforme nos hicimos mayores, el juego empezó a tener otro tono más... afectivo, y nos lo tomábamos más en serio, incluso reflexionábamos y nos planteábamos la posibilidad de que lo que las cartas marcaban era cierto...


Él baraja y ella la rompe. Él reparte... Cuatro montones que siguen cada uno a cada As. No es Póker pero también se hacen apuestas, y muy altas. Levantas el primer montón y comienzas a contar...


"Doce, espadas. Tres, espadas. Cuatro, oro. Nueve, copas. Dos, bastos..." 

Y levantas el primer As. Futuro proximo.


"Bastos" 

Sigues jugando...

" Cuatro, espadas. Once, copas. Siete, copas. Tres, oro. Cinco, bastos..."

Y levantas el segundo As. Pasado.


"Oro"


Continuas...

"Dos, copas. Cuatro, bastos. Once, espadas. Doce, oro"


Y levantas el tercer As. Presente.

... "Espadas"


Increíble pero cierto... Las cartas no mienten. Todo tiene sentido.

Ahora dudas, pero juegas...

"Tres, bastos. Dos, espadas. Doce, copas. Diez, copas. Seis, oro" 


Y levantas el cuarto As. Pasado, Presente y Futuro.


"Copas"




Cruce de miradas entre los participantes, Crupier y jugadora mantienen fijos sus ojos en esa ultima carta. Las cartas no mienten. Todo tiene sentido...

Hay que romper el hielo, así que bromeáis y reímos manteniendo la tensión en todos y cada uno de los músculos de vuestro cuerpo.


- Seguimos siendo jóvenes, invencibles e inmortales, o al menos eso nos seguía pareciendo también en ese momento. Yo, aunque hermosa, había perdido parte de aquel poderoso atractivo, aunque tras el torbellino de chispas que capte en los ojos de mi Crupier pude apreciar lo insidiosamente amenazador que supuso la idea de que el As de Copas representase mi pasado, presente y futuro...


Las cartas han hablado.



.

No hay comentarios:

Publicar un comentario