Porque cuando decimos no, en realidad queremos decir sí... pero cuando realmente queremos decir sí decimos por supuesto o claro que sí... y otras veces cuando decimos sí sabemos que deberíamos haber dicho que no... pero no es porque nosotras seamos complicadas, es porque vosotros queréis que todo sea fácil, simple, directo, sin lugar para la imaginación. Somos nosotras las que flotamos e imaginamos, las que vivimos de sueños y pretendemos hacerlos realidad con vosotros, las que le damos mil vueltas a la misma esfera y pretendemos ver algo nuevo, y sí, lo vemos por que lo imaginamos, lo pintamos, lo soñamos o lo creamos directamente... Sí, tenemos capacidad para ello.
Y sí, somos las más infantiles, las más patosas, las más cariñosas, las más coquetas, las más atentas, nos gustan los detalles, adoramos los detalles, y sí, en toooodo vemos posibles detalles.
Y sí, somos las más infantiles, las más patosas, las más cariñosas, las más coquetas, las más atentas, nos gustan los detalles, adoramos los detalles, y sí, en toooodo vemos posibles detalles.
Y no es que queramos confundiros... es que os damos constantemente la oportunidad de sorprendernos. El problema es que muy pocos saben aprovecharlo... y lo más triste, por vagueza o por "falta" de recursos recurren a lo "prefabricado". ¡¡DIOS!!
***
No hay limites para la imaginación. Soñar es gratis, hacer de un sueño realidad tiene su coste, pero mínimo es frente a la compensación.
[...]
- Tu no tienes limites o qué.
- No. Me reservo siempre ese derecho para ponerlos donde, como y cuando yo quiera.
- No. Me reservo siempre ese derecho para ponerlos donde, como y cuando yo quiera.
El límite tampoco está en el cielo...
¿El tuyo dónde está?
¿El tuyo dónde está?
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