Cause everything is never as it seems... ♪.. ♫

15.1.10

Somos ella, Tú, y yo...

Volvió a ocurrir,
ese Déjà vu que se cuela en mi mente,
entre tiempo y tiempo,
entre risas y abrazos,
te quieros y llantos...

Es como si de repente viviese la misma historia, pero con protagonistas diferentes.
Esa historia en la que Él soy yo y ella es Él.
Dolce ironía cuando somos el mismo, mirando dos caminos diferentes, ambos inescrutables, inalcanzables por su propia naturaleza. Senderos vírgenes por los que ansiamos caminar.


Despertar.
El agua calma mi sobresalto, apaga mi fuego y me devuelve la paz que transmito al acariciar su superficie, haciendome a mi misma acto de presencia, demostrándome que no quedé atrapada en ese pensamiento.

Me sumergo hasta que tapono mis oídos. Su canción se escucha lenta, lejana, distorsionada... Aun así perfecta. Bajo el agua es canto de sirenas que, acompañando a esta pobre barca en su deriva, poco a poco la guía de nuevo hasta la superficie, donde la realidad abofetea en la cara, donde la ilusión no existe, donde los sueños tan sólo duran 4 minutos y medio de canción.

Casi resbalo al volver a poner los pies en su sitio.
No quiero toallas, el agua ya forma parte de mí. Sus gotas son pequeños mini-yos en movimiento queriendo fluir, invitándote a recorrerlos para descubrir...

Me siento en el tejado. No siento frío. De mi mente recupero el calor de ese último abrazo. Te siento tan cerca... Quizás demasiado.

Ese aroma...
Tu sonrisa...
Esas muecas...
Esos ágiles movimientos, ese torso...
Tus manos...


- ¿Juegas?
- ... ¿Qué...?


Esa chispa pícara y atrayente en su mirada que se combina con el más leve movimiento de sus comisuras me invitan a salir del trance...

Hay más gente con nosotros en la sala.

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